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¿Son la gula y la curiosidad malas costumbres? Para nuestros amigos peludos, no cabe duda. Un perro goloso tendrá tendencia a tragarse todo lo que le pase delante de la trufa  a pesar de que pueda ponerse enfermo. En cuanto a los gatos, su curiosidad es la principal causa de intoxicación ya que su reflejo primario es atrapar todo con la boca, incluso lo desconocido.

 

 

 

–          Cogidos con “la pata” en la masa

Si estáis presentes en el momento en el que vuestro amigo peludo se traga un producto peligroso (producto de limpieza, raticida, plantas tóxicas, disolventes…) tenéis que provocarle el vómito. ¿Cómo? Tendréis que usar esta receta milagrosa: mezclar una cucharada de mostaza con sal de mesa y hacérselo tragar al enfermito; vomitará en los minutos siguientes.

Pero mucho cuidado. Jamás provocarle el vómito a nuestro compañero si ha tragado un producto cáustico (a base de cloro o sodio), si presenta dificultades para deglutir, si tiene problemas neurológicos o si parece muy débil.

En caso de sospecha de intoxicación, contactad de manera inmediata con vuestro veterinario habitual o con el servicio de urgencias, en caso de que vuestra clínica no esté abierta al público. Deberemos informar sobre el nombre del producto ingerido. No deberemos administrar líquidos ni alimento alguno al animal intoxicado.

–          Tiene un comportamiento extraño

La mayoría de las veces, no cogemos al peludo con “las patas” en la masa. Aun así, algunos comportamientos son indicios de una posible intoxicación: se tambalea, está híper excitado, agresivo, en un semi-coma o con convulsiones… Contactad inmediatamente con un veterinario. Si el animal corriera peligro de lastimarse con algún mueble u objeto, podéis encerrarlo en una habitación para protegerlo a la espera del veterinario o de algún consejo del mismo.

Puede que el pelaje de vuestro amigo esté impregnado de alguna sustancia nociva. Habrá que lavarlo con agua y jabón para evitar que el agente tóxico pase a la sangre. Nunca debemos actuar sin recomendación de un profesional de la salud animal.

 

AMAP-BCN