Mediante este post, queremos romper una lanza en defensa de la adopción de animales adultos.

La falsa creencia que afirma que los animales adultos no se adaptan a su nuevo entorno o no son educables, además de ser incierto, hace un flaquísimo favor a los miles de animales adultos que esperan su oportunidad de encontrar una familia.

Lo más alarmante de esta afirmación es que nunca procede de quien ha pasado por esa experiencia sino que la defienden quienes jamás han tenido la suerte de adoptarlos.

Un animal adulto es educable en la misma proporción que lo es un cachorro. Solo depende de lo que su familia adoptiva se involucre en esta misión pero resulta más cómodo culpar de nuestro fracaso a la edad del animal.

Adoptando un animal adulto ya conocemos su carácter, estará eternamente agradecido a su familia de haberle salvado la vida y podrá vivir dignamente la última etapa de su vida, porque ellos también tienen derecho a ser felices en hogares donde se les quiera y respete y pasar los inviernos frente una chimenea o custodiando un radiador.

Además, conoceremos de antemano el tamaño del animal, asimilarán las nuevas normas de la casa con mucha más rapidez que un cachorro y evitaremos los lógicos destrozos en los muebles y paredes.

Nos parece inmensamente egoísta e injusto anteponer nuestro sufrimiento a corto plazo, ya que un animal adulto probablemente nos abandonará antes, a priorizar la salvación de una vida.

Desde la Asociación abogamos siempre por adopciones responsables y defendemos la igualdad de derechos en ser adoptados de un cachorro y un adulto, ya sea canino o felino.

Esperemos que este post os haga reflexionar, ampliar horizontes y decantaros por la experiencia única de adoptar un adulto. Él sabrá cómo agradecéroslo!

5.00 avg. rating (66% score) - 2 votes